

Con el paso del tiempo, le entran las ganas y, curioso por ver cómo le hacían los pastores, le pregunta a uno de ellos. Pues resulta que no había mujeres, pero sí había borreguitas.... Al agrónomo esto le pareció una abominación pero, conforme pasó el tiempo y creció la necesidad, acabó por hacerse a la idea.
Una noche se metió entre el rebaño, agarró a una de las ovejas, y se la llevó a su casa. Una vez ahí, la bañó y perfumó, la vistió con medias de nylon y zapatillas de tacón... y se la llevó a la cantina.
Al puro entrar en la cantina, notó cómo todos los pastores lo miraban escandalizados.
- "¿Qué traen?" -les dijo- "No se hagan los inocentes, que ustedes también follan con las borregas."
- "No, si no es eso. Lo que pasa es que esa es la novia del boticario!!...."
No hay comentarios:
Publicar un comentario