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sábado, 6 de julio de 2013

Feliz Dia del Maestro.... una vida con los profes

Woow!!! Me acuerdo y me siento viejo (°~°), son pocos los años que han pasado desde que deje el colegio y aparte de mis amigos... No me olvidaré de los profesores.
Sin duda para una persona nacida con fisura palatina generalmente, la escuela no es una buena etapa de vida, mi madre querida se encargó de que mis compañeros no me hagan bullying y a cada profe le contaba mi vida y ellos se encargaban de comunicar a los demás y así no me fastidiaran, y ya para esa época fastidiarme era ganarse un jalón de orejas o algo, aunque yo tampoco me dejaba.
Todos tenemos por lo general a la profe de la que nos acordamos sólo cuando vemos el recordatorio, sí, me refiero a la profe de inicial, la pobre tiene que ver a todos los demonios y sobre todo a mí, aunque yo era tranquilo, en verdad no me acuerdo mucho ya que ese año me quebré la pierna y falte mis últimos meses, sólo me acuerdo de algunas cosas como que al comienzo la pobre tenía que liar con dos compañeros que tenían el mismo modelo y color de lonchera y a la hora del recreo se armaba la bronca, hasta que claro, tuvieron que poner sus nombres grandes en la parte de adelante, apuesto que hasta el más ciego lo podía leer, había también una compañera que cantaba a lo Chapulín Colorado, mezclaba las letras de las canciones, apuesto que ahora sonaría como buena DJ.
Mi primaria al inicio fue algo traumática, la primera profesora era una... cómo decirlo (desquiciada) especial, si llegaba y encontraba a uno aunque sea con la cabeza fuera del aula, pobre se la estampaba en la pizarra, ahora si tenía suerte y esta llegaba con ánimo solamente le zarandeaba la cabeza con jalones del pelo.
Una vez se tocó con la horma de su zapato, le estampó la cabeza en la pizarra a uno de mis compañeros, este se quejó con su mamá y al día siguiente... uufff llegó la madre hecha una fiera, esperando a la profesora, que justamente llegó tarde, ni bien la vio la llamó y en cuanto la maestra se acercó, estiró sus brazos hacia su melena y la zarandeó, como hacía con nosotros, la jalaba y la jalaba, hasta que en una de esas la profe cayó al piso y fue lo peor, la señora en cuestión aprovechó en limpiar la calle con la profesora, que terminó arañada raspada y sangrando por todos lados, al día siguiente no hubo clases y al que le siguió tampoco y así pasaron como dos semanas, hasta que nos pusieron otra profe que sólo nos enseñó hasta que la dañada se recuperó.
Luego me tocó un profe que tenía un historial de maltratador mal!, tenía unas manotas que cuando nos agarraba a cocachos teníamos que decir el peso, ya que te daba de un cuarto, de medio y de a kilo, eso era si tenías suerte y el profe estaba de ánimo, que si no te daba un tablazo en las pantorrillas, pero fuera de eso era muy chévere.
Ya para el 5º año nos tocó un profe que para su suerte su hijo era su alumno, pobre del compañero su viejo le gritaba una, otra... y Otra vez, con este profe nos fuimos de viaje de promoción, y la pasamos increíble.
 

La secundaria fue muy diferente y muy compleja, nos tocó profes que nos enseñaban mucho (como era de la universidad nacional, nos trataban como universitarios), y eran varios, estaba la más cocha, que es una profe buena, como docente y como persona, nos trataba como a universitarios... a decir verdad así fue toda la secundaria, por el contrario la uní parecía colegio... pero bueno.
Me acuerdo mucho que en un examen de Ciencias naturales, decidimos (con apoyo del auxiliar) evadirnos en mancha, hasta la 1° puesto nos acompañó, años después me enteré que el profe resultó ser mi tío o algo así. Las clases que nunca me gustaron fueron la de los números y los tres profes que nos tocó eran geniales como amigos. Los profesores de letras eran mis favoritos, estaba el profe del que sólo sabíamos su nombre y la que hasta ahora escribimos su risa (jiujiujiu) cuando la escuchamos por primera vez no paramos de reírnos todo el día, pero igual es una muy buena maestra y buena amiga. También están los practicantes unos que me daban cólera, y otro que hasta ahora es un muy buen amigo aunque solo estuvieron de pasada. En arte no me quejo además que era mi curso favorito, dentro de este curso debía apuntarme a un taller, donde empecé con teatro y al último año me metí a pintura, teatro era lo más, los zancos, maquillaje, viajes y presentaciones, con la profe tiempo después seguimos viéndonos, salí en zancos más de una vez fuera del cole, y también es una gran persona y amiga, no falta el profe que te bota del aula, el que te separa del grupo, y es que con los profes de historia nos ha pasado buenas cosas, el primero me botó de su clase y hasta ahora digo que fue injusto, el siguiente me daba cosa, no se veía muy limpio que digamos y no sé si tendría ladillas pero siempre tenía que rascarse los huevos de rato en rato, el último nos pilló (por culpa de uno) la plageasa mal que armamos en el periódico mural (todo el periódico tenía los módulos del curso)... eso fue la cereza del pastel, no me olvidaré de sus chapas jamás.

Ya en la pre, los profes de las primeras horas no contaban conmigo ya que siempre llegaba mojado, tiritando y a dormir, así que sólo hice amistad con 3, uno porque era de Trujillo (y es que en Cuzco encontrarte con alguien del norte ya es paisano), otra porque su nieto tenía un problema como el mío y la otra porque siempre terminaba preguntando, pese a que ingresé a zootecnia, me interesaba mucho botánica.

La Universidad era otro mundo, y del primer y mitad del segundo ciclo ni me acuerdo porque de la depresión de haberme regresado a Chimbote, casi ni iba a clases, pero luego dije ya que importa y así fue que comencé a escuchar clases que ni entendía, clases ausentes que tenía que buscar en Internet, y otros que eran lo más, me acuerdo del profe que con pena me dijo te vas al aplazado, igual después me ayudó, también del profe que era muy buena gente y casi me jala... poco después falleció y con él se llevó las notas de un amigo que tuvo que repetir el curso, luego hay profes que llevaban cursos que no eran su fuerte (me parecía) pero en otro curso si son una eminencia, también está el profe que por motivos de fuerza mayor enseñaba más de un curso, y no falta el que sabe mucho pero no se explica del todo bien y no me cae para nada por su personalidad, en cambio hay otros que son unas mansas palomas y son chéveres en todo sentido.

Ahora todo es distinto los profes son colegas y son ya como otros compañeros, se estudia de otra manera y no me quejo de ni uno.

Sin duda todos hemos tenido a un@ profe: desquiciada, malazo, chato, largo, bigotón, gordo, el haragán, la facilona, la feíta, el rarito (mmfff), el borracho, el amargado, el que no sabe nada, el que te saca de quicio, el que te saca plata, el que se vuelve tu amigo, el que está de pasada, los que quisiéramos que estén de pasada y... en fín, muchos otros!



Pero de una u otra manera de todos, absolutamente todos aprendes algo, y a todos les deseo un Feliz Día Del Maestro. 

jueves, 13 de junio de 2013

Muerte anunciada.

Cómo ha pasado el tiempo, recuerdo cuando mi padre me decía: "A ver si algún día llegas a tener mi edad", y sin querer queriendo todo ha pasado muy rápido. Hoy la pena me embarga, siento morirme, había heredado mi espíritu aventurero y como siempre le dije anda, conoce y vive... sin saber ni esperar que terminaría víctima de su ímpetu, no se me sale de la cabeza, sólo me imagino los últimos momentos de su vida, el buss en el fondo del abismo... me arrepiento de haberlo dejado ir, sólo ruego que no haya esperado mucho en partir.

No te preocupes me dijo al salir -con ese tono cachoso de siempre- el domingo nos volvemos a ver, y se fue, me abrazó con fuerza y eso me calma, me calma saber que se despidió como siempre lo hacía. Cuando el se despedía, abrazaba tan fuerte como si nunca más nos fuéramos a ver, tal vez siempre sentía el temor de no volver y quería asegurarse de dejarme ese recuerdo. 

Hay golpes en la vida tan fuertes yo no sé, escribió un día Vallejo y hasta ahora sé qué golpes son tan fuertes, primero la pérdida de mi padre y ahora la de mi propio hijo. Me he bloqueado con tantos recuerdos que pese a que ya lo hemos enterrado yo aún lo siento vivo, no me he bañado y en cierto grado me siento abandonado, veo a mis hermanos, algunos tíos, amigos y la Auro llorando la triste pérdida, ella ha hecho todo, reconoció el cuerpo, lo trajo de la morgue, lo vistió y arregló todo en el velatorio, yo no tuve el valor ni de acercarme, a pesar que moría por hacerlo. 

Ahora está en su nueva casa, en aquella de donde no volverá a salir... donde estará junto a los demás familiares, Voy a lavarme la cara que aún parece que sigo durmiendo, siento el agua fría de estación, levanto la mirada y con asombro descubro, que el del espejo no soy yo, el es... el Alejo, mi papá.

sábado, 31 de julio de 2010

Ojalá Nuca Llegues a Viejo

Ojalá nunca llegues a viejo, es lo que mi padre me responde cuando le digo viejo (con cariño).
Cuando ya estaba por dormir, pues me puse a oír música en el MP4 y puse la radio para ver que hay de nuevo y en una emisora estaban con una historia de una señora que estaba desahuciada, en otra estaba un poema hermoso. Una madre es la protagonista, una madre que ruega amor a sus hijos queridos, el amor que les es apartado cuando se cumple la mayoría de edad o cuando se forma una familia, ese amor que piden es el amor que dieron a esos hijos que han olvidado que algún día fueron bebes y sus padres estuvieron atendiéndoles, a esos bebes que un día aprendieron a caminar. Cuando crecemos apartamos a los padres y no somos capaces de salir con ellos, de hacerlos caminar ayudarlos, apoyarlos en sus proyectos, esos padres ya se vuelven hijos, queriendo recibir amor de sus hijos que ahora se vuelven padres, eh buscado el autor y nada, es anónimo, pero el poema no podía perderlo y lo eh encontrado y aquí se los dejo Disfrútenlo, reflexionen y recuerden que todos pasamos los mismos años. 




Llévame al baile hijo
que aún no estoy tan vieja
!Quiero lucirme contigo!
Bailando del brazo sujeta.


Llévame al teatro hijo,
que aún no es tan ciega
Escucharé los preludios
contigo a mi lado, bien cerca.


Llévame a la calle, hijo
aún tengo buenas mis piernas
A caminar sin rumbo fijo
a tu lado, no me sentiré tan vieja.


Invítame a tu casa hijo,
el domingo en la mañana
A compartir tu buena mesa
y sentirme acompañada.


Háblame con cariño hijo,
no me retes ni te exaltes
Las viejas somos como niños y necesitamos
que nos mimen, nos sonrían, pero sin desaires.


Festeja mis ocurrencias hijo,
no critiques mis locuras
trataré de ser valiente
aunque surjan amarguras.


No me alejes de tu lado hijo,
no me hables con engaño
Tengo aún mi mente clara
aunque los recuerdos son de antaño.


Ven a verme a casa, hijo
ya no te pediré nada
Solamente tu presencia
y contemplar tu linda cara.


No me dejes triste y sola hijo
ni me metas en mi cama
Los doctores se equivocan
el dolor está en el alma...
EL DOLOR ESTÁ EN EL ALMA...


Anónimo


Cuidense!